Trabajar desde casa no significa trabajar sin protección. El teletrabajo ha cambiado la forma de prestar servicios, pero no elimina los derechos laborales ni la cobertura frente a accidentes de trabajo.

Una reciente sentencia del Tribunal Supremo ( STS 1950/2026) ha vuelto a poner sobre la mesa una cuestión importante: si una persona sufre un infarto mientras teletrabaja desde su domicilio, ¿puede considerarse accidente laboral?

La respuesta no es automática. No todo infarto ocurrido en casa será accidente de trabajo. Pero tampoco puede descartarse solo porque el episodio haya sucedido en el domicilio de la persona trabajadora.

La clave está en dos elementos: el lugar de trabajo y el tiempo de trabajo.

Tribunal Supremo Supreme Court

El caso: una trabajadora fallecida mientras teletrabajaba

La sentencia adjunta analiza el caso de una trabajadora que prestaba servicios en modalidad de teletrabajo varios días a la semana. El día del fallecimiento trabajaba desde su domicilio, con horario flexible dentro de una franja laboral.

La autopsia fijó la muerte aproximadamente a las 15:00 horas y determinó que la causa fue un shock cardiogénico por infarto agudo de miocardio. También se constató que la trabajadora tenía el estómago vacío, dato relevante porque disponía de una hora flexible para comer.

La mutua negó inicialmente que se tratara de un accidente laboral. El debate judicial se centró en si el fallecimiento se produjo realmente durante el tiempo de trabajo.

El domicilio puede ser lugar de trabajo

En el teletrabajo, el domicilio puede ser lugar de trabajo cuando la prestación de servicios se desarrolla allí de forma pactada o autorizada.

Esto es importante porque, en un accidente laboral, no basta con mirar si el hecho ocurrió dentro de una oficina. Si la empresa acepta que la persona trabaje desde casa, ese espacio puede cumplir la función de lugar de trabajo.

Por tanto, decir que el infarto ocurrió “en casa” no es suficiente para excluir la laboralidad. En el teletrabajo, casa y centro de trabajo pueden coincidir.

La presunción de laboralidad: la idea central

El artículo 156.3 de la Ley General de la Seguridad Social establece que se presumirán accidente de trabajo, salvo prueba en contrario, las lesiones sufridas por la persona trabajadora durante el tiempo y en el lugar de trabajo.

Esta presunción es esencial. Significa que, si se acredita que la lesión ocurrió en tiempo y lugar de trabajo, corresponde a quien niega la laboralidad aportar prueba suficiente para romper esa presunción.

En casos de infarto, la jurisprudencia ha admitido que una dolencia cardiovascular puede quedar protegida como accidente laboral cuando aparece durante la jornada y no se demuestra una ruptura clara entre el trabajo y el daño.

La sentencia no dice que todo infarto en casa sea accidente laboral

Conviene ser rigurosos: la sentencia no afirma que cualquier infarto sufrido en el domicilio sea accidente de trabajo.

Lo que dice es algo más concreto: si el infarto ocurre en el lugar donde se teletrabaja y existen indicios sólidos de que ocurrió durante la jornada, la empresa o la mutua deben aportar prueba suficiente para demostrar que no se produjo en tiempo de trabajo.

En el caso analizado, esa prueba no se aportó.

El registro horario fue decisivo

Uno de los puntos más relevantes de la sentencia es la importancia del registro horario.

La Ley 10/2021 de trabajo a distancia establece que el sistema de registro horario debe reflejar fielmente el tiempo que la persona que teletrabaja dedica a la actividad laboral, incluyendo el momento de inicio y finalización de la jornada.

Además, el Estatuto de los Trabajadores obliga a la empresa a garantizar un registro diario de jornada que incluya el horario concreto de inicio y finalización de cada persona trabajadora.

En este caso, no se aportó un registro horario detallado que permitiera comprobar si la trabajadora había terminado su jornada, si estaba en pausa para comer o si seguía trabajando a las 15:00 horas.

Esa falta de claridad no podía perjudicar automáticamente a la trabajadora ni a sus familiares.

La flexibilidad horaria no puede volverse contra el trabajador

Muchas personas que teletrabajan tienen cierto margen para organizar su horario. Pero la flexibilidad horaria no significa ausencia de jornada, ni permite dejar sin protección a la persona trabajadora.

La sentencia considera relevante que la trabajadora tenía horario flexible, pero también que existían indicios de que a la hora del fallecimiento no había iniciado su comida ni había finalizado claramente su jornada.

Por eso, el Tribunal Supremo concluyó que la duda razonable sobre el tiempo de trabajo no podía resolverse en contra de la trabajadora cuando la empresa no había aportado un control horario suficiente.

Qué decidió el Tribunal Supremo

El Tribunal Supremo estimó el recurso y declaró que el fallecimiento debía considerarse derivado de accidente de trabajo.

La razón principal fue que concurrían indicios suficientes para entender que el infarto se produjo durante el tiempo de trabajo y en el lugar de trabajo. Además, ni la empresa ni la mutua lograron demostrar que la trabajadora estuviera descansando, comiendo o fuera de jornada en el momento del infarto.

La consecuencia jurídica fue importante: se confirmó la sentencia que reconocía la prestación por muerte y supervivencia derivada de accidente laboral.

Qué significa esta sentencia para las personas que teletrabajan

Esta sentencia refuerza una idea básica: el teletrabajo no reduce la protección laboral.

Si una persona sufre un infarto, ictus u otra dolencia grave mientras trabaja desde casa, puede existir base para reclamar que se reconozca como accidente laboral. Pero será necesario analizar las pruebas de cada caso.

Entre los elementos más importantes están el acuerdo de teletrabajo, el horario pactado, los registros de jornada, las comunicaciones laborales, las reuniones, los correos electrónicos, las llamadas, los partes médicos y cualquier dato que permita situar el episodio dentro de la jornada.

Qué significa esta sentencia para las empresas

Para las empresas, la sentencia también deja un mensaje claro: el teletrabajo exige orden documental.

No basta con permitir trabajar desde casa. Es necesario contar con acuerdos de trabajo a distancia bien redactados, sistemas de registro horario adecuados, reglas claras de disponibilidad y documentación suficiente sobre pausas, jornada y descansos.

Cuando la empresa no puede acreditar con precisión el tiempo de trabajo, esa falta de prueba puede ser decisiva en un conflicto con la mutua o con la persona trabajadora.

Qué hacer si la mutua niega el accidente laboral

Si la mutua niega que el infarto o la dolencia sufrida durante el teletrabajo sea accidente laboral, no conviene aceptar la decisión sin revisar el caso.

Lo recomendable es analizar:

El acuerdo de teletrabajo.

El horario pactado.

El registro de jornada.

Los correos, llamadas o reuniones del día.

Los informes médicos.

La hora aproximada del episodio.

La existencia o no de pausa de comida.

La actuación de la empresa y de la mutua.

También deben revisarse los plazos de reclamación, porque en materia de Seguridad Social dejar pasar el tiempo puede perjudicar seriamente la defensa del caso.

Conclusión

Un infarto durante el teletrabajo puede ser accidente laboral, pero no de forma automática.

La clave está en demostrar que ocurrió en tiempo y lugar de trabajo. Cuando el domicilio es el lugar pactado para teletrabajar y existen indicios de que la persona seguía dentro de su jornada, opera la presunción de laboralidad.

La empresa o la mutua pueden destruir esa presunción, pero deben hacerlo con prueba suficiente. Si no existe un registro horario claro, esa falta de prueba puede jugar a favor de la persona trabajadora o de sus familiares.

Preguntas frecuentes

¿Un infarto en casa puede ser accidente laboral?

Sí, puede serlo si ocurre durante el tiempo de trabajo y en el lugar donde la persona presta servicios, incluido el domicilio cuando existe teletrabajo pactado.

¿Todo infarto durante el teletrabajo es accidente laboral?

No. Cada caso depende de las pruebas. La sentencia no establece una regla automática para todos los infartos ocurridos en casa.

¿Qué importancia tiene el registro horario?

Tiene una importancia decisiva. El registro horario permite comprobar si la persona estaba trabajando, descansando o fuera de jornada en el momento del accidente.

¿Qué pasa si la empresa no tiene registro horario claro?

La falta de registro puede perjudicar la posición de la empresa o de la mutua si sostienen que el accidente no ocurrió durante la jornada.

¿Puede reclamarse si la mutua lo deniega?

Sí. La denegación de la mutua puede impugnarse, pero es necesario revisar la documentación médica, laboral y probatoria del caso.

Contacta con Alcántara Abogados para estudiar tu caso.

Si has sufrido un infarto, ictus u otra dolencia grave durante el teletrabajo, o si la mutua ha rechazado reconocer el accidente laboral, en Alcántara Abogados podemos estudiar tu caso, revisar la documentación médica y laboral, analizar el registro horario y valorar la reclamación más adecuada.

Solicita una consulta con Alcántara Abogados antes de aceptar una denegación de la mutua. Una correcta calificación como accidente laboral puede cambiar las prestaciones, las indemnizaciones y los derechos de la persona trabajadora o de su familia

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